Guías
Cuadros para la cocina: qué colgar donde hierve el agua
La cocina es donde te pasas el rato esperando. Al hervidor, a la tostada, a que rompa a hervir el agua de la pasta. Ya que estás, mejor tener algo bonito que mirar.
- Sí, puedes colgar cuadros en la cocina, pero no en cualquier sitio
- Cinco sitios de la cocina que de verdad funcionan
- Qué colgar: más allá de los cubiertos y el Live Laugh Love
- Elige según el ambiente de tu cocina
- ¿Una lámina, una pareja o una pequeña galería?
- Una lámina para la cocina es un regalo estupendo para una casa nueva
- Tamaño, altura y limpieza
En resumen
- Deja las láminas a unos 60 cm del hervidor y del fregadero y a 80 cm de la placa, nunca justo encima.
- El rincón del desayuno, la encimera, el hueco entre muebles y las baldas abiertas son los sitios que mejor funcionan.
- Elige comida, mercados y lugares donde has comido antes que cubiertos y Live Laugh Love, y enmárcala siempre.
Piensa en cuánto tiempo pasas en la cocina sin hacer gran cosa. Esperando a que suba el café. Vigilando la tostada. Removiendo algo que no hace falta remover. Es la habitación en la que más rato te quedas quieto, y en la que más miras las paredes. Y aun así, en casi todas las casas esas paredes están desnudas.
Hay motivos, y son razonables. El vapor, la grasa, las salpicaduras, la sensación de que entre los muebles no cabe nada. Pero una cocina sin nada en las paredes parece un piso de exposición, y una cocina con una buena lámina parece que la vive alguien. Aquí va cómo acertar, desde dónde colgarla hasta qué elegir.

Sí, puedes colgar cuadros en la cocina, pero no en cualquier sitio
Primero, quitémonos la preocupación de encima. El arte y la cocina se llevan de maravilla, siempre que respetes dos cosas: el calor y la grasa.
Los enmarcadores tienen una buena regla práctica: deja las láminas al menos a 60 cm de todo lo que eche vapor, como el hervidor, la cafetera o el fregadero, y al menos a 80 cm de la placa y de la campana. Justo encima de la placa, ni hablar: ahí es adonde suben el calor, el vapor y la grasa. Encima del fregadero, como mucho un quizá. Las salpicaduras llegan más lejos de lo que crees, así que a un lado siempre es mejor.
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Una aclaración sincera sobre los marcos. Que un marco lleve cristal no lo hace hermético. La grasa y la humedad pueden colarse por los bordes de cualquier marco, así que lo que de verdad protege una lámina es la distancia, no el marco en sí. Nuestros marcos llevan metacrilato en lugar de cristal, así que pesan poco y no se hacen añicos si se caen de una balda, una gran ventaja en una cocina con mucho trajín. Mantenlos lejos de las salpicaduras y seguirán como el primer día durante años.
Y algo que casi nadie menciona: el sol. El papel se decolora despacio y para siempre, y la ventana de la cocina suele ser el punto más luminoso de la casa. Cuelga tu lámina donde le dé la luz del día, no un rayo de sol directo.
Cinco sitios de la cocina que de verdad funcionan
El rincón del desayuno
Si tu cocina tiene una mesita, un banco o aunque sea un taburete junto a la ventana, empieza por ahí. Es el rincón más tranquilo, bien lejos del vapor, y es donde te sientas con el café y miras las cosas de verdad. Cuelga la lámina un poco más baja que en otras habitaciones, porque la vas a mirar sentado.

The Usual está hecha para este sitio: gafas de sol, un café, un cruasán y la cara de alguien que no tiene ninguna prisa. Convierte un rincón con dos sillas en tu propia cafetería.
Sobre la encimera
Un tramo largo de encimera sin nada encima es la pared de cocina por excelencia. Cuelga la lámina entre 20 y 30 cm por encima de la encimera, o justo por encima del frontal si lo tienes, para que forme parte de la zona de trabajo y no se quede flotando a media pared. En un tramo largo, una lámina con carácter hace más que tres pequeñas.

Fresh Pick parece el rótulo de una frutería de las de antes, todo rayas y cajas apiladas, y lleva esa alegría de mercado a la encimera donde cortas tus propios limones.
El hueco estrecho entre muebles
Casi todas las cocinas tienen uno: ese trocito de pared entre la columna y la ventana con el que nadie sabe qué hacer. Es perfecto para una sola lámina vertical de 30 × 40 cm. Una ciudad queda preciosa aquí, como Lisbon in Motion con su tranvía amarillo, una ventanita a otro lugar.
Apoyada en una balda abierta
No todas las láminas necesitan un clavo. Si tienes baldas abiertas, apoya un marco al fondo y deja que las cosas de cada día vivan delante: una aceitera, una pila de cuencos, una maceta de albahaca. Queda natural, se cambia en un momento y es la solución más fácil en una cocina de alquiler.

Dos láminas juntas en una balda, como Among the Vines y Bon Appétit, se leen como una pareja sin planear nada.
Encima de los muebles altos
Si tus muebles altos no llegan al techo, ese hueco es pared libre. Una lámina grande apoyada ahí arriba le da a toda la cocina un punto donde posar la mirada, bien lejos del vapor, y queda especialmente bien en cocinas de techos altos.
Qué colgar: más allá de los cubiertos y el Live Laugh Love
Los cuadros de cocina tienen mala fama. Demasiados tenedores de madera, demasiados carteles que te recuerdan que estás en una cocina. Esto es lo que funciona en su lugar.
La comida, el tema de cocina más antiguo que existe
Llevamos unos cuatrocientos años colgando cuadros de comida al lado de la comida. En el siglo XVII, los pintores holandeses tenían todo un género para eso, el ontbijtje, que significa literalmente «desayunito»: pan, queso y una copa de vino a medio beber sobre un mantel blanco. Bon Appétit es la misma idea con apetito de hoy: higos, granadas, una jarra de vino y las propias palabras rodando sobre un mantel de cuadros azules. Among the Vines saca la mesa al aire libre, a un viñedo al final de una larga sobremesa.
El puesto del mercado
Los rótulos de tienda antiguos y los carteles de mercado siempre han quedado bien en la cocina, porque hablan de comida sin ponerse estupendos. Fresh Pick es de esa familia: alegre, gráfica y un pelín ruidosa, como un buen mercado.
Los sitios donde comiste
Los mejores recuerdos de comida van unidos a lugares. El café que te tomaste de pie en una barra de Lisboa, las naranjas del mercado de Valencia, los azulejos azules de cualquier café de Oporto. Una lámina de ciudad en la cocina es menos un recuerdo de viaje que un recordatorio de lo que comiste allí. Valencia in Color muestra la cúpula del Mercado Central, Porto Grid es una pared de azulejos, y las dos parecen hechas para estar junto al frutero.
Palabras, si se ganan el sitio
La tipografía funciona en la cocina cuando las palabras son algo que dirías de verdad en la mesa, o cuando las letras se tratan como una imagen. Lo que envejece una cocina es el cartel que solo explica para qué sirve la habitación. Si te encantan las palabras en la pared, echa un vistazo a nuestras láminas tipográficas y elige la que suene a tu casa.
Elige según el ambiente de tu cocina
Mediterránea, con terracota, azulejos y madera cálida: apuesta por el color y el sol. Porto Grid, Valencia in Color o Among the Vines con marco de madera natural.
Nórdica, blanca y de roble claro: una pieza con fuerza mejor que muchas. The Usual con marco de madera natural, o Bon Appétit en grande y sola.
Campestre, con muebles verde salvia y baldas abiertas: Fresh Pick o Among the Vines apoyadas en una balda, con platos y tarros alrededor.
Un piso pequeño de ciudad: una sola lámina de 30 × 40 cm en el hueco entre muebles, o una en una balda. A las cocinas pequeñas les sienta mejor una cosa buena que varias normalitas.
Y una nota rápida sobre el color. Con muebles verdes, los rojos y los amarillos brillan. Con muebles azules, repite el azul o ve a por el amarillo de un tranvía de Lisboa. Sobre madera, un marco negro evita que la lámina se pierda en la veta. Y una cocina blanca es el único sitio donde vale cualquier color.

¿Una lámina, una pareja o una pequeña galería?
Empieza por una. Una sola lámina en el sitio adecuado cambia una cocina más de lo que imaginas, y te dice qué te gusta antes de comprar más.
La pareja es el siguiente paso natural, y es más fácil cuando las dos láminas comparten algo: un color, un tema, un marco. The Usual y Bon Appétit funcionan juntas porque las dos hablan del placer de sentarse a comer, una en una cafetería y otra en casa.
Una pequeña pared de galería encaja alrededor de la mesa de la cocina, no sobre la encimera, donde compite con los muebles, los azulejos y el hervidor. Tres o cuatro láminas con el mismo color de marco y la misma separación entre ellas convierten el rincón de comer en la parte más acogedora de la casa.
Lo que casi nunca funciona son marquitos pequeños desperdigados por toda la habitación. Deja el arte en uno o dos sitios y que el resto de la cocina respire.
Una lámina para la cocina es un regalo estupendo para una casa nueva
Las cocinas nuevas siempre están desnudas. Todo el mundo regala velas y vino; una lámina para la pared de la cocina es el regalo que sigue ahí cinco años después. Elige algo de comida o de una ciudad que adoren, ve a por 30 × 40 o 40 × 50 cm, que cabe casi en cualquier sitio, y escoge marco de madera natural o negro para que llegue lista para colgar. ¿No tienes claro su gusto? Con una tarjeta regalo VEERY, eligen ellos.
Tamaño, altura y limpieza
Unas cuantas cosas prácticas y ya estás listo.
- Tamaño: en una cocina pequeña, 30 × 40 o 40 × 50 cm es más que suficiente. En una encimera larga o sobre una mesa, ve a por 50 × 70 o 60 × 90 cm como pieza única. Sobre un mueble, apunta a unos dos tercios de su ancho.
- Altura: de 20 a 30 cm por encima de la encimera. Junto a una mesa, centra la lámina a unos 145 cm del suelo, un poco más baja de lo que pensarías, porque se mira sentado.
- Enmárcala siempre. Una lámina sin marco en la cocina se lleva todas las salpicaduras.
- Limpieza: un paño de microfibra seco cada mes o dos. Si necesita más, pulveriza un poco de limpiador sin amoniaco en el paño, nunca en el marco, para que no se cuele nada por los bordes. Olvídate del papel de cocina: raya el metacrilato.
- Antes de taladrar: pega en la pared con cinta una hoja de papel del tamaño del marco y convive con ella un día. La luz de la mañana y la de la tarde pueden hacerte cambiar de idea.
- ¿Vives de alquiler? Apoya las láminas en baldas, o usa tiras adhesivas para cuadros sin pasarte del peso que indican.
¿Dudas con los tamaños? Nuestra Guía de tamaños de pósters muestra cada uno junto a muebles reales. Y si estás pensando en más de una lámina alrededor de la mesa de la cocina, nuestra guía para montar una pared de galería tiene las medidas ya calculadas.
La próxima vez que estés ahí esperando a que hierva el agua, levanta la vista. Ahí va tu lámina. Cuando quieras, echa un vistazo a nuestras láminas para la cocina y a las láminas de comida y bebida.
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